A Gritarle a Bush
Rumsik Zamora / elnuevodiario.com.ni
Amnistía Internacional, organización mundial que vela por el cumplimiento de los Derechos Humanos, ha desrrollado la campaña Grítaselo a Bush que tiene como objetivo animar a las personas a enviar un mensaje grabado de rotundo rechazo al trato que reciben los presos en Guantánamo para luego enviárselo, en CD, al presidente de EEUU, George W. Bush.

De igual forma hay otras campañas anti-bush que proliferan en todo el mundo. Las hay de todo tamaño y colores. Si tecleamos BUSH en el buscador google= la respuesta número 3 hace referencia al sitio bushorchimp donde la finalidad única es demostrar el parecido que existe entre el presidente bush y un chimpancé. En el número 4 se encuentra el sitio www.whitehouse.org un sitio que parodia al sitio oficial de la Casa Blanca.

Hay sitios con temas alternativos como Corre contra Bush o Conciertos para el Cambio. O campañas públicas como la que ocurrió en Alemania, en el 2005, cuando un grupo no identificado sembró en parques y calles 3000 banderitas con la cara de Bush sobre excrementos de perros. Otros como el sitio El último día de Bush llevan la cuenta regresiva de cuánto falta para que finalice su Gobierno.
Según las mediciones que realiza periódicamente la cadena norteamericana CBS la popularidad del presidente de Estados Unidos, George Walker Bush, sigue cayendo y ha tocado un nuevo mínimo en su Gobierno, al igual que la aprobación sobre cómo maneja la situación en Irak y la ayuda a Nueva Orleans tras la devastación del huracán Katrina.
Según los resultados apenas un 34% de los entrevistados aprobó la gestión de Bush, frente a un 42% del mes pasado, mientras que un 59% manifestó su rechazo a cómo está trabajando el presidente. El porcentaje de los que creen que el manejo de la guerra en Irak es adecuado cayó en tanto al 30 por ciento, y dos de cada tres consultados opinó que los esfuerzos por llevar estabilidad al país del Golfo no marchan bien.
La caída de la popularidad del mandatario llegó incluso al que era su punto fuerte, el combate al terrorismo. En la última medición, la mitad desaprobó como Bush la está llevando a cabo, contra un 43% que apoya su gestión en el tema.
—————————————-
La nueva metida de pata de Bush
unes 18 de Julio
Si bien la Cumbre del G-8 en Rusia no logró una solución a los problemas que fueron discutidos en la agenda por los ocho líderes más poderosos del mundo (la seguridad energética, la educación y la lucha contra las enfermedades infecciosas), al menos dio a la prensa mundial una escena cómica, que ya acapara los titulares y llena las páginas y secciones internacionales de comentarios.
En el desayuno de despedida de la Cumbre, que se celebró en la hermosa ciudad de San Petersburgo, el presidente de EEUU, George W. Bush, sostuvo una conversación con el primer ministro británico y principal aliado, Tony Blair. La conversación entre ambos mandatarios tocó temas tan interesantes y diametralmente opuestos como la crisis en Medio Oriente y el gusto de Bush por la Coca Cola dietética y los panecillos de mantequilla.

A todos nos ha ocurrido que mantenemos una conversación sin imaginarnos que alguien está escuchando. Pues a Bush y a Blair les pasó. Sólo que en este caso la conversación trataba un tema tan delicado como la escalada de violencia en Medio Oriente, a causa de los enfrentamientos entre Israel y las milicias del movimiento libanés Hezbolá y quienes la escucharon fueron cientos de corresponsales que dieron cobertura a la reunión. Lo que pasó es que mientras hablaban, ambos mandatarios no se dieron cuenta que los micrófonos seguían abiertos. Todo un banquete para la prensa.
En la conversación, Bush le confió a Blair que la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, viajará a Medio Oriente para negociar una solución a la crisis. Blair contestó que esta delegación “debe tener éxito”, a lo que el presidente estadounidense respondió: “Lo que tienen que hacer es conseguir que Siria obligue a Hezbolá a parar esta mierda”.
Pero la metida de pata de Bush no termina ahí. Él también expresó libremente sus críticas sobre los líderes que formaron parte del encuentro. Sobre el secretario de la ONU, Kofi Annan, dijo “¿Qué pasa con Kofi Annan? No me gusta cómo encadena los acontecimientos. Fundamentalmente, su actitud consiste en decir: (que haya) un cese el fuego, y todo el resto ya está”.
Y sobre el resto de los líderes que componen el G8 (Canadá, Francia, Italia, Alemania, Japón y Rusia), Bush dijo que eran parlanchines por lo que “no voy a hablar tanto como los demás. Algunos de estos tipos hablan demasiado”.
La conversación también dejó entrever el interés de Bush en la reunión y por los temas que en ella se discutieron, tanto así que su mayor preocupación era regresar a casa: “Tengo que irme de aquí a las dos y cuarto de la tarde. Ustedes son vecinos. No van a tardar mucho en volver a casa. Tengo que irme. Tengo cosas que hacer esta tarde”, dijo.
Escrito por elnuevodiario.com.ni · lunes julio 17, 2006