Tomo estas palabras prestadas para rendir un homenaje a mi MADRE, a Maria, Laura,Francisca, Pilar, Elisa, Diego,Josep, Joan,Ramón etc,etc...a todas esas personas que hacen que mi trabajo sea maravilloso, que un dia no se igual que otro, que dan sentido a mi vida y que me enseñan que la ancianidad no es sinonimo de decrepitud ni de locura sino fuente de experiencia, una fuente de la que espero beber hasta saciarme.
Ser anciano no es tener setenta, ochenta o noventa años, ser anciano es tener todas las edades...

¨¿Que ves tú, tú que me cuidas?
¿A quien ves, cuando me miras?
¿Que piensas cuando me dejas?
¿Y qué dices cuando hablas de mi?
Ves casi siempre a una vieja cascarrabias,
un poco loca, con la mirada ausente,
que babea cuando come, y que nunca
te contesta cuando le hablas.
Y que, cuando chillando le dices:
"Pruebe una vez más", no parece
prestarte ninguna atención.
Una vieja que siempre pierde sus zapatillas y sus medias,
y que dócil o no, te deja hacer lo que quieras,
preparar el baño o la comida,
para llenar los largos dias grises.
¡ Esto es lo que piensas¡ ¡ esto es lo que ves¡
Entonces, abre bien tus ojos, pues ésa no soy yo.
Por fin voy a explicarte quien soy,
aqui sentada, tan tranquila, tan molesta.
Moviéndome cuando lo ordenas,
comiendo cuando tú quieres, caprichosa e
impersonal,siempre haciéndote perder la paciencia.
Te voy a explicar quiçen soy yo,
soy la çultima de diez hermanos,
con un padre y una madre.
Con hermanos y hermanas
que se querian entre ellos,
una jovencita de dieciseis años,
con alas en los pies, soñando que pronto encontraria novio.
Casada a los veinte años y aún con el corazón lleno de alegría
siempre recuerdo ese día.
Ahoa tengo veinticinco años
y un hijo qu eme necesita.
Soy una mujer de treinta años,mi hijo crece deprisa
y estamos unidos por un vínculo que durará siempre.
Cuarenta años, mi hijo pronto ya no estará aquí.
Pero mi marido sigue a mi lado.
Cincuenta años, los niños vuelven a jugar a mi alrededor,
Mi amado y yo volvemos a estar rodeados de niños.
Despuçes llegan los dias grises, se muere mi marido,
y yo miro con miedo al futuro,
mis hijos estan todos ocupados cuaidando a los suyos.
Pienso en los años y en eamor que conocí
Ahora, ya soy vieja
La naturaleza es cruel, intenta confundir la vejez con la locura.
Mi cuerpo se debilita,la gracia y las fuerzas me abandonan.
Pero este viejo cuerpo aún alberga a una jovencita
cuyo corazçon sigue latiendo;
recuerdo las alegrias, recuerdo las penas,
y vuelvo a sentir mi vida; y amo.
Recuerdo los años que pasaron tan deprisa.
Y acepto esta realidad tan implacable,
que ya no puede durar mucho.
Abre los ojos tú que me cuidas
y no veas a una vieja cascarrabias...
mírame mejor y me verás tal como soy.

Este escrito me ha llegado a través de una estudiante de 3º de enfermeria (gracias Estefania). Es el testimonio real de una anciana, lo escribió unos dias antes de su muerte para la persona que la cuidaba: Lo encontraron en su mesita el dia después de morir.